Eduardo Reynoso Tostado; sobre la Exposición "Don Quijote"
Buenas noches, mi nombre es Eduardo Reynoso Tostado, soy presidente fundador de la Asociación Internacional de Lectores y Coleccionistas de Don Quijote, A.C. Una institución cultural sin fines de lucro que, entre sus objetivos está el difundir y promover la lectura de la más grande obra de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha.
Quiero agradecer a Débora Lewinson, de la Galería Lewinson Art, la invitación a participar como orador en esta importante exposición. Y digo importante, porque a todo lo que se relacione con Don Quijote, se le debe dar gran importancia.
Y no es una mera casualidad que esta exposición se efectúe en la Casa de la Cultura Postal de San Rafael. Esto lo demuestra el hecho de que en el capítulo XXV de la primera parte, Don Quijote envía una carta a Dulcinea, misma que es extraviada por Sancho, pero al llegar con Dulcinea, se la dice de memoria mencionando lo siguiente:
Soberana y alta señora: El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu hermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que, además de ser fuerte, es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo: si gustares de acordarme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo. Tuyo hasta la muerte, El Caballero de la Triste Figura.
Quiero agradecer y felicitar a cada uno de los artistas que participan en esta exposición, Argelia Castañeda, Corinne Toledano, Eduardo Robles Nieto, Gabriel Corona, Guily Shaooli, Guillermo Aldaco Ochoa, Lourdes Valverde, Maria Antonieta Ponzanelli, Raúl Kaluriz, Regina Tena, Ruben Himelfarb y Ulises Ortiz por tener el talento, la sensibilidad y el gusto por plasmar en sus obras la filosofía de Don Quijote y al gran cantante Rodolfo Vera, por deleitarnos con tan bellas canciones clásicas de jazz.
Me despido, al estilo cervantino diciendo: “Adiós gracias, adiós donaires, adiós regocijados amigos, espero veros pronto contentos en la otra vida.
Muchas gracias.